3. El amanecer del alma
En el amanecer del alma,
todo resulta nuevo y atrayente.
Las formas, las figuras,
las palabras y su significado.
En el amanecer del alma,
todos son bien queridos,
como querubines del cielo
hallados.
En el amanecer del alma
ya me tenias cautivado.
Y créeme que esperado.
Ver tus ojos, tu sonrisa.
Y de amor el llanto.