Fábula 13: El Sol y la Luna
En el cielo, el Sol y la Luna compartían el firmamento, aunque
nunca se encontraban. El Sol, brillante y ardiente, se
enorgullecía de su luz, mientras que la Luna, suave y tranquila,
se sentía eclipsada por el resplandor del Sol.
Un día, el Sol decidió visitar la Luna y le dijo:
—Querida Luna, siempre estás en la sombra de mi luz. ¿No te
gustaría brillar como yo?
La Luna, con humildad, respondió:
—No se trata de brillar con la misma intensidad que tú, sino de
tener un propósito único. Mi luz calma la noche y guía a
quienes buscan paz en la oscuridad.
El Sol, curioso, observó cómo la Luna iluminaba suavemente
el cielo nocturno y cómo ayudaba a los viajeros y a los
soñadores a encontrar su camino. Aprendió que cada uno tiene
su propio rol en el cosmos, y ...